14.6.08

Mi viaje a Venezuela, por Tati (I)


A fines del mes de abril, tuve oportunidad de viajar a la República Bolivariana de Venezuela, tal como se la denomina actualmente, mas precisamente a la Isla de Margarita.

El motivo del viaje, era participar junto al Grupo Coral Vocal con Sonante de la ciudad de Junín, en el XII Festival Internacional de coros “Julio Villarroel”.

Este certamen se realiza cada dos años y reúne una importante cantidad de coros locales y de países visitantes.

Desde su fundación, hace mas de diez años, participo del coro mencionado; lugar que me permite despuntar mi afición por la música y de paso tener un lugar de encuentro con amigos con idénticos berretines.

Debo decir que el perfil de nuestro grupo es de adultos y adultos mayores, con la inclusión en menor medida de gente joven, que nos permite bajar el promedio de edad y llegar a las notas más agudas (en el caso de sopranos y tenores).

Es conveniente apuntar, que los viajes para participar de conciertos y encuentros corales, es un incentivo más para pertenecer a un grupo como el nuestro.

Veníamos de un largo recorrido, con actuaciones regionales y provinciales, siempre de cabotaje digamos. De manera que el proyecto de salir del país, era una verdadera aventura. De todo tipo.

Musicalmente hablando, nos íbamos a tener que codear con coros de gran relevancia, algunos profesionales.

Y desde el punto de vista económico, significaba tener que comenzar a poner pesito sobre pesito para juntar los dólares necesarios para encarar el desafío.

A esta altura corresponde apuntar, que no tenemos recursos oficiales ni privados que nos permitan desarrollar nuestra afición por el canto coral. Todo lo hacemos nosotros a fuerza de lágrimas, sudor y sangre.

En el grupo hay jubilados que cobran la mínima, empleados a los que no les sobra nada y una minoría que le alcanza con holgura o que zafa...

Organizarnos nos llevó un poco menos de un año.

En ese tiempo inventamos rifas, tallarinadas, bingos, festivales y tiramos la manga a medio mundo para acopiar todos los pesos que pudiéramos.

Desaprensivamente, muchos fueron dejando para el final la gestión de sus respectivos pasaportes.

Por si alguien no sabe lo complicado que es obtener dicho documento en nuestro país, especialmente cuando lo necesita con fecha fija, me permito recomendarle que si en su futuro existe la remota posibilidad de salir a países no vecinos, trate de tener siempre su pasaporte al día…y, mejor aún, que tenga su DNI en condiciones, porque renovar el documento único, es peor que el pasaporte y puede tardar hasta años en salir, y sin DNI no se tramita el pasaporte.

Tuvimos compañeros que recibieron su pasaporte casi al pie del avión.

10.6.08

Mar del Plata, marzo 1977

De vacaciones en la mítica playa Luna Roja de Mar del Plata. De izquierda a derecha: adelante Bettina, Carina y Valeria; atrás Cone y Nano. Y adelante de todo, el ¿castillo? ¿domo olímpico?

8.6.08

Rama rockera

Sabido es que algunos integrantes de la familia acostumbran reunirse en lugares non sanctos, donde ingieren extraños brebajes hasta entrada la madrugada. Tincho y Cone supieron ser parte de una banda de reggae juninense-porteña, que no sabemos si continúa pero supo hacer el tour bolicheril y hasta editar un disco. Esta foto pertenece a uno de esos recitales, acaecido en un tugurio de un primer piso de la avenida San Juan, creo que en el invierno de 2003. Nano estaba viviendo en un caserón-sala de ensayo y la banda que allí zapaba organizó una fecha conjunta con el crédito de Junín. Nano no podía estar ausente y aquí se lo ve departiendo con los músicos en los sillones del VIP.

6.1.08

China y Nano


China nació un día como hoy, en 1925. La recordamos.

2.1.08

Casamiento de Marisol. El cotillón

En el momento del descontrol del Carnaval Carioca, que tiene de todo menos de carioca, vemos que el alcohol ya está haciendo estragos.
Tincho relojea alguna mina que anda por ahi.
Carina trata de hacer sonar la maraca.
Marisol no ve la hora de rajarse.
Valeria, una diosa, se eligió el mejor cotillón.
Bettina sigue asomando sin poder mostrar su modelo exclusivo.
El negro ya no sabe donde está, pero no afloja el champú.
Alejo con un aire intelectualoide, que solo adquiere para estas ocasiones.
Marisa que no lo larga.
Y prestando mucha atención, se lo puede alcanzar a ver a Becky que entrecierra los ojitos y canta a lo Edmundo Rivero.

Casamiento de Marisol. La Fiesta

Durante la fiesta del casamiento de Marisol, se observa la presencia de los hermanitos Urdinola.
Carina, con su esposo en primeras nupcias Javier A.
Alejo con su pareja Marisa.
Tincho, que hasta la fecha no había concretado
Y en segundo plano, Bettina, que trata infructuosamente de mostrar el modelo exclusivo de Paco Jamandreu que estrenó para esa ocasión

El casamiento de Marisol

En marzo de 2000, se produce un acontecimiento histórico en la familia Fernández Lavagnino: Se casa Marisol con Alejandro González.
La foto muestra el momento en que el padrino Chuno, le pasa la posta al Negro González con un suspiro de alivio, pensando "ya tengo ubicadas a dos". La madrina Noemí, mamá de Alejandro, sonrie y piensa para sus adentros "no le veo pinta de cocinera y ni que hablar de lavar los platos"
En segundo plano, Valeria sonrie junto a Betty, que no deja de lamentar haber tenido unicamente mujeres y lograr la oportunidad de lucirse como madrina.